
01 octubre 2012
Historia de una corona. Cuando algo es gracioso...

20 enero 2011
2020: Ley antifritanga.

16 noviembre 2010
Palabros, análisis de la lengua...
La palabra peluquería, morfológicamente hablando, tiene un eslabón perdido, nadie sabe de dónde viene esta palabra a la que nos hemos acostumbrado, una costumbre tonta como cuando miramos al suelo en el ascensor si no estamos solos, y al espejo si sí que lo estamos. Costumbres incorporadas cuyo origen está más perdido que un pingüino sembrando patatas en La Mancha con cuarenta y cinco grados a la sombra.
La clave de la palabra reside en la fonética, en el cómo se dice. Si entras a dicho establecimiento y estás calvo, puedes decir “Peluquería”, en este momento te implantan un peluquín al confundir tu intención con la de tu lenguaje: “Pelo quería”, un fastidio...
Del mismo modo, sucedió algo parecido el otro día. Un amigo me dijo: “Me he comprado un reloj de marca”, inevitablemente, pensé en un reloj de muñeca (mi alto nivel de deducción me hizo eliminar la opción de reloj de pared), ostentoso y bueno, caro... Algo así:

La sorpresa fue al decirme el precio, 14´95€. Ahí me quedé roto, más perdido que un pingüino sembrando patatas en La Mancha con cuarenta y siete grados a la sombra... Entonces me explicó, el gazapo lingüístico que mi mente hábil e intelectual había cometido, el reloj, era de “Marca”, que no de marca... Es decir, algo así...

Hola (un adiós rompedor...)
No estoy del todo satisfecho, pero es un comienzo, por lo que dejo el nivel no muy alto para superarme luego... Buenas noticias para "Con la excusa de la magia", un par de teatros ya cerrados, y con muchos planes. Lo necesitaba, estoy vivo...
From Madrid y con ese fresquito incómodo with love,
Juan Paños