14 mayo 2011

¿Crisis? ¡Manda colchones!

A continuación, una mezcla entre dos secciones: tonteorías y mentiras como puños. Sobre un tema actual: la crisis. Espero que os guste.

Madrid, abril de 2011. En un impulso por el aprendizaje, dejo de estudiar y enciendo el televisor. Veo el telediario; en la televisión usan el término de “crisis económica mundial”, o “crisis económica global”. A mí me da que pensar...

Imaginemos que existe X dinero en todo el mundo; mal repartido, pero X dinero. Si hablamos de crisis nacional, podemos explicarla diciendo que la globalización y el mercado entre Inglaterra y España, ha hecho que el dinero que antes era español, ahora sea inglés; el típico caso de “dinero Gibraltar” (término económico referido a cosas que antes eran españolas y ahora inglesas). Si la crisis fuese así, Inglaterra se encontraría perfectamente, y España no.

Al hablar de crisis mundial, hablamos de que ningún país se encuentra bien, por lo que me encontré con dos opciones: o que La Tierra ha iniciado comercio extraterrestre, y nuestro dinero lo tienen los marcianos; o que hay dinero que desaparece.

Tras un mes de investigación, he encontrado por qué el dinero desaparece: colchones. De toda la vida, ha existido el topicazo rural de “no me fío de los bancos, y guardo mis ahorros en los colchones”.

A primeros de mayo de 2011, fui a un pueblo de 190 habitantes, El Hito (Cuenca). En las calles se conocía el método anticapitalista, y más de un vecino aseguró tener millones y millones acumulados en el colchón. Otro vecino, con vistas al futuro, tenía guardados varios pares de calzoncillos de esparto. “La moda es cíclica, guardo calzoncillos de esparto en el colchón para venderlos cuando se pongan de moda de nuevo”, aseguraba Santi, propietario de una tienda de ultramarinos.

Hasta ahora solo hemos demostrado cómo el mito es famoso en El Hito (véase el juego de palabras. Me encantan los juegos de palabras, como el Scrabble); pero seguimos sin saber cómo desaparece.

Durante mi estancia en El Hito, un vecino, Hermenegildo, “Herme” para los colegas, falleció. Dejó por lo tanto, según mis cálculos, 189 habitantes en total. Su mujer, Cándida, me explicó cómo, tras quedarse viuda, envió al estercolero el colchón sobre el que Hermenegildo dormía. Más tarde descubrí que era también el colchón en el cual, sin que ella lo supiera, escondía todos sus ahorros, y un calzoncillo de esparto que Santi le dejó para forrarse.

Fui al estercolero del Hito al día siguiente, encontré un colchón lleno de dinero, no había ningún calzoncillo, pero sí una nota que decía: “Herme, entregaré el importe del valioso calzoncillo a Cándida cuando lo venda, como habíamos quedado. Fdo: Santi”.

Por lo tanto, la semana siguiente, el colchón sería destruido para reciclar. Y con él, se quemarían dos millones de pesetas, sin contar todos los millones de todos los habitantes de todos los pueblos. Qué fuerte.

Conclusión: durmamos en sacos de dormir. Los colchones provocan crisis... Crisis mundial.

Sin intenciones de polemizar ni ridiculizar la crisis. Sabéis que intento entretener, y esta vez se me ha ocurrido hacerlo con este tema de actualidad... No ha quedado exactamente como quería, pero es una prueba.
Tras el famoso "Cortomierdaje" de la semana pasada, he hecho una reedición del vídeo de "From lost to the (...)", que dedico a todos aquellos que dijisteis que era lento para tan poca gracia, creo que ahora es un poco más rápido...


Termino por hoy, en pleno mayo con comuniones y alegrías, feliz y activo me despido.

From Madrid, y con una agenda apretada with love,

Juan Paños

No hay comentarios:

Publicar un comentario