-Nos despertamos relativamente pronto. Hemos quedado a las 11:30 en la puerta para ir de excursión croata. Me hago de rogar entre las sábanas (o telas del saco de dormir...) y, me despierto cual oso tras hibernar. Desayuno muy breve y nos ponemos en marcha. Fuera nos espera Miho, croata que habla inglés y comprende el español. Vamos a esperar al segundo grupo del viaje, dos croatas, y una francesa.
-Tras un viaje tranquilo (con algún sueño que otro), llegamos al primer pueblo: [nombredelpueblosnki]. Un pueblecito pequeño en el norte del país. Por lo visto, lo más turístico es el sur, la costa. Pero el norte a mi me atrae. Me recuerda un poco a Bilbao, o Galicia, con mucho verde y bonitos paisajes. El pueblo tiene un castillo y la parte antigua. Es muy detallista y muy tranquilo. No hay casi gente, y los pocos que hay, hablan tranquilamente tomando algo. Así que, para no ser menos, pedimos algo fresquito para calmar el sol, y algo que sirva de "toma toma mano", que diga, tentempié. Charlamos un rato y seguimos. Yo me cambio al otro coche para "impruf may inglish", pero realmente me he dormido de nuevo, eso sí, soñando en inglés. Viajamos a un segundo castillo, porque no hay un pueblo muy cercano o visible. El castillo es muy bonito, bajo un lago inmenso. Visitamos un poco su arquitectura y andamos bordeando el lago. Finalmente, encontramos un bar-co (Un bar flotando en el agua), y tomamos algo para endulzar la tarde un poco más. En la vuelta al coche, topamos con una boda típica. Para mi gusto, un poco hortera. Llevaban el coche "emperifollao", si se me permite el vocablo, e iban precedidos de coches con potentes claxons, sin parar de tomar voz en el desierto nórdico croata, luciendo su bandera nacional, más orgulloso que el dueño de "Pancho" sacándole por la calle.
-La segunda parte del viaje ha sido un poco peor. Hemos llegado a un castillo nuevo, tras un largo viaje debido a las obras, que estaba en proceso de remodelación, parado desde hace bastante. Ya que hemos ido hasta allí, damos una gran vuelta entre escombros y ladrillos, hasta llegar a un mirador, bastante bonito. Decidimos que hacer porque algunos tenemos hambre, nos dividimos como al principio y vamos a buscar un sitio con comida. Paramos en un primer bar donde sólo sirven bebidas. Se nos ocurre entonces ir a ver el pueblo natal de Tito, el presidente de Yugoslavia antes de la guerra. Allí vamos entonces. El pueblo no es muy turístico. Es como si una panda de guiris van a ver el Ferrol, donde nació Franco. Allí hay algún bar que otro (dos en concreto) y nos sentamos en uno a pedir comida (pagando, claro). Tenemos que esperar media ora porque por lo visto la cocina estaba cerrada, así que vamos a ver el pueblo de Tito, Kumrovec.
Tras fotos varias, tomamos unas salchichas (la carta no era muy extensa), bastante buenas. Volvemos a tomar el coche ya casi de noche rumbo a Zagreb. En la llegada, un croata al volante nos sorprende tanto como Falete cuando ve su nevera vacía, causando un golpe pequeño en el coche. Se arregla de buena forma todo y finalmente llegamos. Vuelvo a casa en una visita-flash, cojo el teléfono y me voy al centro para firmar un papeleo de la organización. Dona (ya mencionada), olvidó traer los papeles a firmar así que llego a la plaza principal, al final del show de Fire Fingers, intento ayudar a recoger su show, y llevo alguna cosilla a los camerinos. Donde me despido de ella y de Djuggledy. Nos damos los datos porque vendrán a Madrid. Vuelvo en tranvía a la casa.
-Finalmente, hacemos las maletas y dejamos todo preparado para mañana. A las 5 nos despertamos, el avión sale a las 6:30. Buenas noches, y buena suerte.
Fotos con mano de foto; perdón, pie de foto:
Nada más por hoy. Mañana de nuevo escribiré para finiquitar este gran viaje... Espero que valla todo bien y así no escribir mucho. ¡Lluvia de besos y abrazos! Por cierto, un gracias especial a Miho (nuestro chófer y amigo) y a Marno Nano Milotic, quien me ha escrito tras un show de aquí! From Zagreb with love,
Juan Paños










