01 octubre 2012

Historia de una corona. Cuando algo es gracioso...

...Todo es gracioso.

Y ésta, es la conclusión que obtuve tras una jornada navideña en el metro. Nos remontamos al pasado martes, día 7. La navidad ya estaba en Madrid: todo el mundo que tomaba el metro, o tenía bolsas en las manos, o tenía adornos decorativos y disfrazantes sobre sus simples e insulsas cabezas. Pero no, no todas eran simples e insulsas.
Esperaba a tomar la línea céntrica, cuando estando en el andén, por ese afán mío de querer enterarme de todo, me sorprendió un señor, con los 70 ya entrados. Su hábitat consistía en un grupo de dos parejas, matrimonios. Él era el mayor del grupo, le acompañaba su mujer, y la otra pareja, compuesta por una señora un poco más joven (pero ya señora), y un caballero tuerto, cuyo ojo se escondía tras una prótesis color carne que, pegada a sus gafa, no permitía el paso de la luz.
Nuestro protagonista, que a mí me llamó la atención por su parecido a
José Luis Coll, tenía sobre su cabeza una corona de ángel. No necesariamente para disfrazarse, pero una corona. Una corona angelical con espumillón sostenida con una diadema plateada sobre la cabeza del susodicho. El señor llamaba la atención del vagón, con una seriedad irónica al más puro estilo de
Leslie Nielsen (DEP), por lo que unos adolescentes le pidieron en un tono ya cómico una foto. El vagón en general sonreía, el hombre no. Mantenía su personaje de señor serio con una corona en la cabeza siendo fotografiado.
El tema principal, entra a continuación. Los jóvenes aumentan su clan y la fotografía se repite. En este momento, uno de ellos (que al parecer no se enteraba de mucho), dijo sin mala intención: "que venga tu amigo, el del parche de pirata". En este momento, las sonrisas cesaron, y el señor de la corona mantuvo la compostura. El joven que soltó aquella joyita, probablemente lo hizo creyendo que su amigo también iba disfrazado. El vagón parecía una biblioteca. Nadie hacía ni decía nada...
Hasta que volvió nuestro protagonista. Tomó a su amigo del hombro, y lo llevó hasta el marco fotográfico. La situación seguía siendo seria. Él, abandonó su personaje, y sonrió. Se tapó un ojo con la mano, su amigo copió y pegó, también sonriendo; e invitó a los jóvenes fotografiados a hacer lo mismo. La imagen final: un señor con una corona en la cabeza, con su amigo tuerto tapándose el ojo malo, un colectivo de gente de la ESO alrededor con el mismo gesto, y una vagón, sonriente y navideño de nuevo...


No pretendo ser muy literario con esta entrada, solo objetivo. Éste, como todos los últimos post últimamente, es una prueba. Puede que guste, o que no. Pido perdón por las fotogracías anteriores, no gustaron tanto como esperaba, pero son pruebas.

Como noticias, ya hemos estrenado el show de "Con la excusa de la magia" en Soria, cito textualmente las primeras experiencias tras el estreno (de facebook):
"Resaca post-estreno, uno de los mejores días de mi existencia. El trabajo de año y medio, se ve reflejado en hora y media de show. Acaba de empezar algo muy grande. Mil millones de gracias a todos: mención especial a AMENSA, apoyada por Ren. "No hay nada como un sueño para construir el futuro..." Soy y estoy feliz. Gracias!"
Nada más por esta semana, de puente y visitas esperadas. No quiero ser pesado, aunque no lo consiga...

From Madrid navideño y de buen rollito with love,

Juan Paños

27 julio 2011

Aburrido en el garaje...

En abril de este año, estrené la sección de "Cortomierdajes", y no empecé con lo mejor del blog, todo sea dicho... La sección en sí no gustó, entre otras cosas, por el concepto de la palabra "cortomierdaje" (vulgarmente conocido como corto de mierda), no era la mejor forma de vender algo que esperas que guste. Por todo ello, no quedé satisfecho con la sección, y la he dejado apartada tres meses. Hasta ahora...

Adjunto pues un nuevo corto que espero que guste: "Aburrido en el garaje", y, por lo menos, está un poco más trabajado que el anterior
. Ahora sí, espero que os guste...

NOTA: Clic AQUÍ para verlo en Alta Definición (HD).




Grabado, editado y disfrutado desde un pequeño pueblo de Bilbao, disfrutando del invierno, que diga... verano. Con lluvia y nubes, aumenta la inspiración. Aquí queda esto.

From el garaje de Ibarrangelu with love,

Juan Paños

15 julio 2011

Daniel, uno de los primeros imbéciles...

Para continuar con alguna sección un poco abandonada, presentamos a continuación, una nueva entrega de Mentiras como puños, que viene muy a cuento en esta época del año... Ahí va:

Tienen nombre oficial: "los primeros imbéciles", y son todos aquellos que hicieron algo que otro copió, y así sucesivamente hasta que se convirtió en algo oficial, una moda, lo que ahora sería un trending topic. Quizá es un poco complicado explicarlo sin un ejemplo, vamos a ver…

Os presento a uno de los primeros imbéciles: Daniel (con el acento en "Da", no en "niel"). Daniel nació en 1928 en Brighton, Inglaterra. No hace falta saber mucho de Daniel, nos interesa que durante la Segunda Guerra Mundial, Daniel defendió su vida, y lo consiguió… Tras ello, Daniel, con su esposa Dorothy viajó por todo el mundo (sus hijos vivían a su bola, "at their ball") y, habiendo sido invitados por un amigo de su infancia, Michael; llegaron hasta la costa mediterránea, Benidorm, donde Michael se había comprado una casa en la playa… Estamos en 1969, hacía dos años que llegaban los primeros vuelos internacionales hacia la zona, comenzaba el boom turístico en Benidorm. Así, Michael se convierte en uno de esos primeros imbéciles que veranearon en Benidorm.

Daniel visitó la zona, y se enamoró de Benidorm y su gente, siempre lo decía: "Me he enamorado de Benidorm y su gente" (con acento anglosajón) (Dorothy odiaba que usase el verbo enamorar con tanta facilidad, ella prefería decir "me he quedado prendada" (con acento anglosajón, pero femenino) (en su opinión, era mucho más elegante y menos directo). El caso es que Daniel y Dorothy se turnaban la casa que compraron "a pachas" ("at pacheision") con Michael y su señora de cuyo nombre no me acuerdo) (es curioso no acordarse de un nombre en una historia inventada). En uno de esos veranos, Daniel vio unas sandalias preciosas, cuero resistente, cómodas y fresquitas, a Daniel le encantaron, y Dorothy se quedó prendada de ellas… Compraron las sandalias, Dorothy prefirió que fuesen "crecederas", para ser fiel a su instinto materno, pensando que a Daniel con sus 47 años, todavía no le había llegado "el estirón". Daniel se probó sus sandalias, no quería discutir con Dorothy, pero sabía que le quedaban grandes. Al llegar a su casa, tenían prisa pues Daniel y Dorothy iban a dar su paseo de las tardes; Dorothy dijo: "¿por qué no estrenas tus sandalias?" (con acento anglosajón, menos femenino, más dictatorial…). A Daniel no le quedó otra, las sandalias eran un número más, y tuvo la idea de su vida: calcetines.

Se hicieron fotos que luego enseñaron, Michael fue el siguiente en usar calcetines con sandalias y, evidentemente, no fue el último…

Como dije, os presento a uno de los primeros imbéciles: Daniel, el primer "imbécil" que usó chanclas y calcetines… Hubo más imbéciles, claro…: el primer imbécil que usó twitter, el primer imbécil que dijo que los pantalones de campana molaban otra vez, el primer imbécil que dijo "rebota, rebota que en tu culo explota"… Y un montón de imbéciles, millones de imbéciles que han cambiado el mundo, pero que no son conocidos; porque… Sí, son imbéciles…

De corazón, a los primeros imbéciles que hicieron algo. Gracias, pedazo de imbéciles...

No me preguntéis cómo ha surgido, ni si existe realmente algún Daniel que me haya inspirado, o si he visto a alguien con sandalias y calcetines... Solo puedo decir que cuando he escrito esto, estaba en mis plenas facultades intelectuales. Gracias.

De vacaciones, contento con los resultados del curso e ilusionado con el otoño-invierno de "Con la excusa de la magia"... Hasta aquí por hoy.

From Alicante (al ladito de Benidorm) with love,

Juan Paños

14 mayo 2011

¿Crisis? ¡Manda colchones!

A continuación, una mezcla entre dos secciones: tonteorías y mentiras como puños. Sobre un tema actual: la crisis. Espero que os guste.

Madrid, abril de 2011. En un impulso por el aprendizaje, dejo de estudiar y enciendo el televisor. Veo el telediario; en la televisión usan el término de “crisis económica mundial”, o “crisis económica global”. A mí me da que pensar...

Imaginemos que existe X dinero en todo el mundo; mal repartido, pero X dinero. Si hablamos de crisis nacional, podemos explicarla diciendo que la globalización y el mercado entre Inglaterra y España, ha hecho que el dinero que antes era español, ahora sea inglés; el típico caso de “dinero Gibraltar” (término económico referido a cosas que antes eran españolas y ahora inglesas). Si la crisis fuese así, Inglaterra se encontraría perfectamente, y España no.

Al hablar de crisis mundial, hablamos de que ningún país se encuentra bien, por lo que me encontré con dos opciones: o que La Tierra ha iniciado comercio extraterrestre, y nuestro dinero lo tienen los marcianos; o que hay dinero que desaparece.

Tras un mes de investigación, he encontrado por qué el dinero desaparece: colchones. De toda la vida, ha existido el topicazo rural de “no me fío de los bancos, y guardo mis ahorros en los colchones”.

A primeros de mayo de 2011, fui a un pueblo de 190 habitantes, El Hito (Cuenca). En las calles se conocía el método anticapitalista, y más de un vecino aseguró tener millones y millones acumulados en el colchón. Otro vecino, con vistas al futuro, tenía guardados varios pares de calzoncillos de esparto. “La moda es cíclica, guardo calzoncillos de esparto en el colchón para venderlos cuando se pongan de moda de nuevo”, aseguraba Santi, propietario de una tienda de ultramarinos.

Hasta ahora solo hemos demostrado cómo el mito es famoso en El Hito (véase el juego de palabras. Me encantan los juegos de palabras, como el Scrabble); pero seguimos sin saber cómo desaparece.

Durante mi estancia en El Hito, un vecino, Hermenegildo, “Herme” para los colegas, falleció. Dejó por lo tanto, según mis cálculos, 189 habitantes en total. Su mujer, Cándida, me explicó cómo, tras quedarse viuda, envió al estercolero el colchón sobre el que Hermenegildo dormía. Más tarde descubrí que era también el colchón en el cual, sin que ella lo supiera, escondía todos sus ahorros, y un calzoncillo de esparto que Santi le dejó para forrarse.

Fui al estercolero del Hito al día siguiente, encontré un colchón lleno de dinero, no había ningún calzoncillo, pero sí una nota que decía: “Herme, entregaré el importe del valioso calzoncillo a Cándida cuando lo venda, como habíamos quedado. Fdo: Santi”.

Por lo tanto, la semana siguiente, el colchón sería destruido para reciclar. Y con él, se quemarían dos millones de pesetas, sin contar todos los millones de todos los habitantes de todos los pueblos. Qué fuerte.

Conclusión: durmamos en sacos de dormir. Los colchones provocan crisis... Crisis mundial.

Sin intenciones de polemizar ni ridiculizar la crisis. Sabéis que intento entretener, y esta vez se me ha ocurrido hacerlo con este tema de actualidad... No ha quedado exactamente como quería, pero es una prueba.
Tras el famoso "Cortomierdaje" de la semana pasada, he hecho una reedición del vídeo de "From lost to the (...)", que dedico a todos aquellos que dijisteis que era lento para tan poca gracia, creo que ahora es un poco más rápido...


Termino por hoy, en pleno mayo con comuniones y alegrías, feliz y activo me despido.

From Madrid, y con una agenda apretada with love,

Juan Paños